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¿Baño para dos?

baño dos lavabos

Compartir baño puede llegar a ser incluso más peliagudo que compartir el mando de la tele. No es nada fácil ponerse de acuerdo sobre quién lo usa primero, más aún cuando se coincide en horarios: cepillarse los dientes, peinarse, maquillarse, afeitarse y... ¡sólo hay un lavabo!.

Por todo ello, diseñar y planificar un baño para dos es una muy buena idea, pues se vuelve necesario disponer de un espacio cómodo para que ambos lo uséis simultáneamente. Cuando hay suficiente espacio, una buena organización y una serie de elementos bien pensados pueden dar los mejores resultados, pues crearás tu propio espacio sin necesidad de hacer una reforma.

Siempre podremos compartir el baño a la antigua usanza y mientras una persona de ducha, la otra utiliza el lavabo y viceversa. Sin embargo, la solución ideal, si el espacio nos lo permite, es la instalación de dos lavabos. Los lavabos separados además de ser interesantes desde el punto de vista decorativo, otorgan mayor libertad cuando dos personas coinciden en el baño. El lavabo es la parte más decorativa de esta parte de la casa y la que se sitúa, generalmente, en la posición central del espacio.

Para un lavabo no hay un espacio mínimo requerido, ya que hoy en día existen equipamientos minis, tanto en lavabos sueltos como en conjuntos, que incluyen lavabo más mueble. Sin embargo, para poder colocar un lavabo doble, debemos contar con unas dimensiones mínimas: 120 cm de largo y una profundidad de 46 cm. Añadir a este respecto que delante del lavabo debemos dejar al menos 70 cm y la mitad de ese hueco a cada lado del mismo para poder movernos con libertad.

En la actualidad, cada vez se ven con más frecuencia los muebles con fondos pequeños, o por el contrario, de gran profundidad para adaptarse no sólo a todo tipo de espacios sino también a todo tipo de necesidades.

Los lavabos contiguos son acoplados tanto a un mueble individual como un mueble unificado donde cada uno guarde sus cosas. Lo importante es tener en cuenta que los espacios de almacenaje tienen que estar separados para que cada uno tenga su apartado personal. La zona de los lavabos también se puede resolver con dos lavabos encastrados en un mueble de madera con encimera de mármol.

En la pared, y como sugerencia, un gran espejo para ambos lavabos amplía visualmente el espacio de forma considerable, aunque siempre nos quedará la opción de colocar un espejo para cada lavabo. Nuestra recomendación es que configuréis espacios de forma simétrica, porque dan una visión más armónica, limpia y ordenada a todos los niveles estéticos.

Siguiendo estos consejos la convivencia en los baños será mucho más fácil y ya sólo os quedará organizaros para compartir el mando de la tele, ¡que lo dejamos a vuestro criterio!